sábado, 9 de febrero de 2019

Diario de un Concejal(4) Desde el principio, la Participación Ciudadana



Todos los partidos políticos hablaban en sus programas más o menos de participación ciudadana, incluso los que ni siquiera hacían primarias. Todos se suman, lo que significa progreso y democracia dándole la voz al pueblo es políticamente correcto, cualquiera se adhiere de boquilla, realmente muy pocos se toman en serio el paso de la democracia representativa a la democracia participativa y mucho menos trabajan en que funcione de verdad. Y creanme que lo entiendo en algún sentido, la participación debería exigirse desde los ciudadanos a las instituciones, y por mucho que me duela, la realidad es que prácticamente no se reclama; por otra parte son muy pocas las instituciones que realmente quieren escuchar la voz de los individuos quizá un poco más a los colectivos sociales(imaginen por qué).
Permítanme que me centre en el diálogo tan necesario entre el Ayuntamiento(y demás instituciones) y los ciudadanos y cuáles son, a mi entender, algunas de las barreras que dificultan una buena comunicación e información.
Por parte de los ciudadanos y por parte de las instituciones distinguiría así algunas de la barreras que debemos superar:

1.- Las instituciones no son en muchos casos capaces de informar bien y de forma clara, a veces conviene la ambivalencia ante problemas complejos, nadie quiere meterse en un jardín, los votos son importantes. Un buen ejemplo sería el Centro de Menores de Buñol.

2.- Los ciudadanos nos llevamos por las emociones, especialmente en la redes sociales, sobre todo cuando sentimos que nuestra libertad y convivencia se siente amenazada. Cada vez que aparece un político dando respuestas es muy fácil que los insultos y las descalificaciones vuelen, de ahí que se evite o se tenga miedo, tanto de una parte como de la otra a la hora de posicionarse, el miedo es muy peligroso en la política y en todos los ámbitos de la vida. Puede sacar lo peor de nosotros mismos… el político se protege, el ciudadano también.

3.- Las instituciones están integradas por partidos políticos y muchas veces sus intereses electorales se entremezclan con el sentido común y la responsabilidad dando como resultado algo muy diferente al bien común.

4.- Los ciudadanos desconfían de los partidos e incluso de los políticos, no creemos en muchos casos que en realidad valoren nuestras propuestas, sean conscientes de nuestros problemas, incluso sean capaces de resolverlos.

5.- Probablemente derivado de todos los puntos anteriores falta más confianza, respeto y consideración entre los políticos y los ciudadanos. Mejoraría mucho el diálogo.

Son muchas más las barreras que tendríamos que plantearnos a superar, aún así, con estas podemos hacernos un idea legible y entender la importancia de reflexionar y actuar todos para conseguirlo. La inteligencia colectiva(cooperación y participación) es ya el presente-siempre lo ha sido- y por supuesto el futuro y sin duda la democracia participativa lo será gracias a las nuevas tecnologías, tenemos la obligación de dar los pasos juntos para conseguirlo.

Desde el principio de esta legislatura tratamos de generar estructuras que favorecieran la relación entre los ciudadanos y el ayuntamiento, comenzamos por una parte con los Consejos Ciudadanos en cada Concejalía y con la información y la interacción a través de la web del Ayuntamiento buñol.es, la App para teléfonos móviles y las Redes Sociales como canales de comunicación y participación ciudadana. Algo que sirvió para dar el primer paso, un paso efectivo pero que necesitaba de muchos más como explicaré en adelante.

Es importante analizar con objetividad, algunos Consejos Ciudadanos han funcionado muy bien, la mayoría regular y demasiados mal o ni siquiera han funcionado. En esto tiene mucho que ver tanto con el concejal responsable como con los propios ciudadanos.


Tras estas realidades decidimos hacer tres procesos participativos desde la institución  para mejorar y profundizar en la relación con los ciudadanos: Defiende el Castillo y Participa Buñol y en el IES con 57 jóvenes estudiantes de primero de bachillerato. El primero para la recuperación del barrio más emblemático de Buñol y a la vez peligrosamente degradado, nuestro centro histórico. En el segundo recorrimos cada barrio para escuchar cara a cara a los vecinos, sus problemas y sus propuestas, nos reunimos y pasamos por la Bota, San Rafael, Gila y Adyacentes, la Venta y el Pueblo. El tercero escuchar a nuestros jóvenes y sus alternativas, todo un éxito por cierto en sus conclusiones.

Todo los procesos tenían un objetivo claro: Escuchar los problemas, recoger las propuestas de la gente y que el Ayuntamiento las ejecutara. Esto ultimo es lo fundamental, cada acta con cada barrio se pasó a los concejales responsables de área o servicio para que dieran soluciones a las propuestas y problemas de los barrios y de las personas, el proceso concluyó con una rendición de cuentas a los ciudadanos de todo lo hecho y de lo que faltaba por hacer en la sala el mercado por los 9 concejales del Equipo de Gobierno. A mi entender un paso necesario para recuperar y/o ahondar en la confianza de los ciudadanos.

Vuelve a ser importante analizar con objetividad, aunque fueron suficientes las personas involucradas, volvió a quedarse corta la participación de los ciudadanos. Sabemos el valor dar un paso o dos o tres pero quedan muchos por dar y no debemos olvidarlo. Es fácil quejarse y un poco más complejo y comprometido apostar por participar ayudando a resolver los problemas.

Una vez analizadas la participación, las propuestas, las estructuras, los canales  y sus  resultados nos planteamos crear una herramienta de participación ciudadana seria e institucional por parte del Ayuntamiento y claramente comprometida con las propuestas e iniciativas de las personas, los movimientos sociales y las asociaciones: decide.buñol.es , se trata de un portal web para que cualquier persona o colectivo haga su propuesta a su institución más cercana, y con 30 avales de otras personas, el Ayuntamiento se comprometa a realizarla o en su defecto a explicar los motivos por los que no se puede hacer. Con ella aseguramos que cada individuo o colectivo en Buñol pueda- y yo creo que debe- aportar su inteligencia en forma de propuestas, presupuestos participativos y votaciones sobre asuntos fundamentales para nuestro pueblo, todo ello con el compromiso de ejecutarlas desde el equipo de gobierno.

Más allá de votar cada cuatro años, los buñoleros y las buñoleras pueden conseguir mejorar su pueblo, ahí están las herramientas, eso implica compromiso, responsabilidad, más allá de siglas políticas, y lo que es mejor, una manera de hacer política de forma constructiva, entre todos y desde la cooperación. Hace mucha falta.